Para qué sirve un medidor

Un medidor es un instrumento que registra la cantidad de agua que se consume en cada inmueble . El registro de consumo junto a un régimen tarifario medido constituye un sistema de facturación equitativo donde se paga por lo que realmente se consume. Poder conocer los consumos ayuda a regularlo, evitando así el derroche de agua.

En nuestra ciudad se registran elevados niveles de consumo domiciliario, muy superiores a los habituales en otros lugares de la provincia y el país y muy encima de la media mundial. Las conductas de derroche y la ausencia de hábitos de uso eficiente del agua agravan la situación.

Una manera de garantizar la provisión de agua a largo plazo es la implementación de políticas que incentiven al ahorro y el uso racional del recurso. Con esquemas tarifarios medidos que brinden las señales de precio adecuadas se busca penalizar el consumo excesivo de agua.

La ciudad de Córdoba está ubicada en una región semiárida, cuya característica es la escasa disponibilidad del recurso hídrico superficial. La característica principal de esta región son los largos periodos de sequía. El 85% de las precipitaciones se concentran entre octubre y marzo; en el periodo seco se producen reiterados problemas de insuficiencia de agua.

El régimen medido es el sistema que mejores resultados da a nivel mundial para administrar de manera eficiente la disponibilidad del recurso, sobre todo en lugares donde es escaso. A partir de enero 2006, todas las nuevas conexiones que realiza la empresa incluyen el medidor de consumos.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Si aún no tengo medidor instalado, ¿puedo tenerlo más adelante?

Sí, Aguas Cordobesas tiene en vigencia planes masivos de instalación de medidores en el marco de las acciones tendientes a reducir los consumos globales en la ciudad de Córdoba según lo dispuesto por el Decreto N°1248 del Poder Ejecutivo provincial. Para la planificación de la instalación se realiza un análisis técnico de los perfiles de consumo por barrio y por zonal y se priorizan para la colocación los barrios donde se verifican mayores niveles de consumo, particularmente para usos no esenciales como riego de jardines y llenado de piletas.