Agua y salud

El futuro del agua

Las poblaciones de cada ciudad en particular y del mundo en general deben saber que el agua es un recurso no renovable y que no se puede usar en forma indiscriminada. El número de personas crece día a día, pero las fuentes de abastecimiento de agua no. Y -para peor- están cada vez más contaminadas. Es imprescindible que hagamos algo.

La tendencia climática mundial muestra que habrá una mayor irregularidad de los regímenes fluviales. Según estudios hechos por expertos y como consecuencia del llamado efecto invernadero , las grandes lluvias aumentarán en las próximas décadas y habrá menos lluvias moderadas. Esto significa que deberemos soportar más agua causando daños catastróficos y menos agua en los períodos en que se la necesita.

Al mismo tiempo, las aguas frescas y limpias se están transformando en aguas residuales. Cada vez hay menos agua de calidad utilizable para el consumo humano, mientras que aumentan los volúmenes de aguas contaminadas.

Muchos afirman que en un futuro no tan lejos el agua tendrá un valor mayor que el petróleo y que su consumo deberá racionarse. Es entonces muy importante comenzar desde ahora a planificar un uso eficiente (sin derroche) y equitativo (suficiente para todos).



Todos juntos

La protección del agua dulce debe ser considerada integralmente con el resto de los problemas que afronta el mundo moderno, tanto naturales como sociales. No es posible resolver la escasez actual y futura del agua en forma aislada, solucionando los inconvenientes de algunas poblaciones para creárselos a otras. Muchas veces la creación de una presa o el desvío de un río trae alivio a un pueblo sin agua, pero deja sin el vital elemento a otros que la necesitan por igual. Las soluciones hídricas deben ser planificadas por todos y para todos para que sean realmente soluciones.

Aunque hoy el futuro no parece ser muy alentador, todavía estamos a tiempo si cada uno toma conciencia de la importancia del agua para nuestra vida.

¿Sabías que...?

2003 año internacional del agua

El año 2003 fue proclamado por las Naciones Unidas como el Año Internacional del Agua Dulce (www.wateryear2003.org). Fue un llamamiento a los gobiernos de los diferentes países, a las organizaciones nacionales e internacionales y a las empresas para que se realizaran actividades que sirvieran para tomar conciencia sobre la importancia del uso, gestión y protección del agua dulce.
Recientemente, se proclamó al decenio 2005-2015 como la Década Internacional para la Acción "Agua para la Vida".